Zlatan se vistió de Azulgrana
€ 250 millones de euros de rescisión de contrato, un contrato por cinco temporadas firmado en el despacho del presidente del club Joan Laporta, y más de 55 mil espectadores esperando en los asientos del Camp Nou, fueron el preámbulo de la presentación del delantero más completo de Europa en los últimos 5 años.
Zlatan Ibrahimović, un futbolista sueco de padre bosnio y madre croata, se presento en la sala París del Camp Nou para ser presentado como nuevo refuerzo del actual campeón de la liga española y del continente europeo, con la camiseta número nueve en sus manos y afirmando que era el hombre más feliz del mundo en este momento.
"Estoy en medio de un gran sueño, es un verdadero honor, hay muchos grandes clubs, pero solo uno es especial, solo hay un club como el Barça” . Dijo Ibra en sus primeras palabras como jugador culé.
"He llegado aquí a crecer como jugador, deseo jugar a la par de estos grandes jugadores como Messi, Xavi y Pujol. Estoy muy agradecido con el recibimiento de gente hay mucha ilusión, con todo este apoyo es mucho más fácil alcanzar los objetivos” . Expreso
El artillero dejo muy claro que su estilo es muy diferente al de Samuel Eto’o a quien le agradeció el valor que tuvo para realizar su traspaso y admitió su admiración por el camerunés quien se encuentra en los libros de records del club. Sin embargo insistió en que el es un jugador nuevo, diferente que va a intentar todo para lograr ganar siempre. El internacional de 27 años dijo ser el hombre más feliz de todo el salón al tiempo que recordaba estar viviendo un sueño debido a lo complicado que resulto su negociación.
Ibra tuvo palabras muy buenas para su antiguo presidente Massimo Moratti a quien le dijo que él quería marcharse al Barcelona, según el propio Zlatan Moratti entendió sus deseos y le dijo, si quieres ir ve, algo que ningún presidente había hecho por él.
Por último el crack admitió que no conocía a Guardiola personalmente, aunque en los últimos días tuvo contacto telefónico con él, Ibra comento que su nuevo técnico solo le pidió que fuera feliz y dejara las preocupaciones de lado.
Tras terminar la rueda de prensa el sueco salto al terreno del camp Nou en donde lo esperaban más de 55.000 personas a las que les lanzo balones luego de hacer varias piruetas con el cuero, posteriormente tomo el micrófono para gritar a su público Visça el Barça, tras besar el escudo de su nueva camiseta.



