Déficit en Liverpool
Los problemas económicos en el equipo de Anfield ha desatado la preocupación de los hinchas del equipo más popular del Reino Unido. Los actuales propietarios del equipo de la ciudad de los puertos se encuentran buscando la fórmula para refinanciar un préstamo solicitado por la entidad deportiva en el año 2007. De no conseguir su objetivo los Reds se verían en la obligación de desprenderse de sus grandes estrellas, hablamos de jugadores como los españoles Fernando Torres o Xabi Alonso incluso la crisis podría causar la venta del jugador emblema del Liverpool, Steven Gerrad.
El día de hoy los graves problemas financieros de la institución fueron revelados después que el registro mercantil ingles diera a conocer que al termino del año fiscal de 2008 el club arrastra una deuda de 42 millones de libras, el estudio lo realizo una compañía de auditoría inglesa llamada KPMG
La compañía especifica en su informe que gran parte de la deuda, alrededor de 30 millones de libras se debe al pago de intereses sobre el préstamo que los actuales dueños del club, los empresarios norteamericanos Tom Hicks y George Gillett solicitaron a la entidad financiera para hacer efectiva la compra del club de Anfield.
Los empresarios norteamericanos llegaron a Inglaterra en el año 2007 con la intención de convertir a los Reds en el mejor equipo de Inglaterra. Para financiar su proyecto Hicks y Gillett solicitaron un préstamo de 350 millones de libras. El problema está en que la institución debe poder garantizar la solvencia económica para poder hacerle frente a la próxima temporada, de lo contrario sus propietarios se verán en la obligación de deshacerse de sus principales figuras para poder seguir financiando las actividades en las que está involucrado el equipo.
Esta grave situación financiera echa por la borda todos los planes deportivos que el entrenador y manager general del equipo, Rafa Benítez tiene proyectados para hacerle frente a la temporada 2009-2010, con sus principales figuras a punto de pasar al mercado de fichajes y ante la imposibilidad de efectuar nuevos fichajes que refuercen el trabajo realizado durante su gestión, el futuro del equipo es bastante complicado, solo un milagro podrá salvar a los Reds de la situación que atraviesan.



