Maradona herido en el alma
El seleccionador nacional argentino Diego Armando Maradona ha expresado este jueves su profundo dolor y decepción ante la bienvenida que recibió el pasado domingo en la cancha del club de sus amores Boca Juniors, producto de la diferencia de opiniones entre el máximo ídolo de la selección argentina de todos los tiempos y la estrella boquense Juan Román Riquelme.
" Me dolió en el alma que me hayan marcado como un traidor, no puedo quejarme ni enfadarme con los aficionados, porque son libres de apoyar a quien quieran, pero no puedo hacer nada más sobre este tema ", declaró un Maradona visiblemente afectado a la cadena ''Radio Mitre'' de la capital Bonaerense.
A su llegada a la Bombonera el pasado Domingo, Diego se encontró con pancartas, insultos y canticos en contra de su persona por haber aconsejado al actual ídolo de la hinchada del campeón argentino que para vestir los colores de la camiseta argentina debería modificar su forma de juego. Riquelme por su parte fue recibido con una tremenda ovación digna solo para un campeón del mundo después de haber renunciado al seleccionado nacional, argumentando que no podía trabajar a la par de Maradona porque ambos tienen un código diferente para hacer las cosas.
"No tengo problemas si Román renuncia, pero que no me ensucie a mí y que no embarre la cancha" declaro El Pelusa el día de hoy. "Sólo dije que tiene que jugar 20 metros más adelante en el campo. Él habla de códigos y tengo muchos más años, planteles y vestuarios que Riquelme" afirmo el ex 10 de Boca.
El Diego acusa a su ex representante y actual representante de Román, Marcos Franchi de llenarle la cabeza de quien sabe que "Román tiene a un ladino al lado, lo conozco perfectamente" dijo el ex campeón mundial, también asegura que Riquelme nunca contesto sus llamados y mensajes para tratar de solucionar el problema.
El técnico argentino lamento los hechos pero está consciente de que debe seguir su trabajo tal y como se lo había planteado, pese a todo Maradona aseguro que seguirá asistiendo al palco privado que posee en la Bombonera porque lo último que haría en su vida sería ponerse en contra de la afición de Boca.



